El rincón de la historia: Auxilio en tiempos difíciles (4)

«NO TENGAS MIEDO». LA FESTIVIDAD DE MARÍA AUXILIADORA

Andrés Juan Vera Alcaide

 

Tras la Revolución Francesa, no se vivieron tiempos fáciles para la Iglesia. Cómo si algún período de la Historia hubiese sido fácil para ella. Pero en este período la Iglesia tuvo que volver a hacer frente a la persecución como no lo era desde períodos previos a la Edad Media si exceptuamos las guerras de religión que asolaron Europa, la lucha contra el turco o el martirio en tierras de misión.

En esta ocasión en el Viejo Continente la persecución volvió a arreciar Se quería una Iglesia callada, sumisa, domesticada al poder político. Y que desapareciera de la escena pública como paso previo a borrarla de las conciencias de las personas. Suena familiar… Tras tiempos de directa persecución e incluso de martirio de numerosas órdenes religiosas el Imperio de Napoleón pretendió suavizar las formas, como modo de ganarse a muchos franceses, recios católicos de corazón. Pero quería una Iglesia a su medida y como mero elemento decorativo. ¡Cuántas veces pretendemos nosotros dibujarnos una fe a nuestra medida! La revolución había incorporado los Estados Pontificios a Francia y revocado cualquier ley con sombra de catolicismo.  El Papa Pío VI había muerto en Francia como prisionero del emperador. Como habían pronosticado los filósofos anticlericales como Voltaire, la Iglesia tenía los días contados. Se decía “Pío VI” y último. Al morir dijo: «perdónalos», indicando que el cónclave para elegir a su sucesor se produjese donde fuese a su muerte que tuvo lugar en 1799. Se cerraron monasterios y apropiaron de las propiedades de la Iglesia. La sombra de la desesperanza se cernía sobre la Iglesia. El nuevo Papa Pío VII que empezó su pontificado en 1800 exactamente, además de ser ninguneado por el propio Napoleón como en la propia coronación del Emperador. En 1809 el Papa fue de nuevo como su predecesor preso en Francia, denigrado y humillado. El Papa, con toda su autoridad perdida prometió a la Virgen que el día que fuese liberado de la mano del tirano francés, lo proclamaría en honor a María Auxiliadora. Y así fue. El 24 de mayo de 1814 entró en Roma proclamando la festividad dedicada a nuestra querida advocación Mariana.

La Historia de hoy nos invita a no rendirnos A cogernos de la mano de la Madre y luchar, aun cuando todo nos vaya en contra. Cuando pueda parecer que las cosas se ocultan en la penumbra de la tristeza, cuando todo parezca perdido, allí estará. Parece como si al oído nos susurrase cuando le rezamos, parafraseando a un Papa tan mariano como San Juan Pablo II: «No tengas miedo».

 

Pío VI y Pío VII, ambos prisioneros de Napoleón. El segundo de los cuales a su regreso instituyó la fiesta de María Auxiliadora a cuya advocación se acogió para pedir su liberación.

Y aquí tenéis el enlace a las dos entregas anteriores:

El rincón de la historia: Auxilio en tiempos difíciles (1)

El rincón de la historia: Auxilio en tiempos difíciles (2)

El rincón de la historia: Auxilio en tiempos difíciles (3)