Durante esta semana, por cursos, hemos ido a nuestra pequeña gruta para rezar ante la Virgen y pedirle por tantas necesidades del mundo como necesitan su auxilio.
A Ella le pedimos que nos siga protegiendo y dando su bendición. De esta manera nos preparamos a celebrar su fiesta:
Oh, María, Virgen poderosa,
Madre y protectora de la Iglesia,
singular auxilio de los cristianos,
generosa y fiel intercesora de todos los hombres,
modelo y guía del pueblo de Dios.
En el camino de la fe:
alienta nuestra confianza,
mira nuestra necesidad,
atiende nuestras súplicas.
concédenos vivir en santidad.





