Cerramos este precioso mes dedicado a la Virgen Auxiliadora con la tradicional quema de cartas. El año pasado no quisimos perder este momento tan especial al estar en pleno confinamiento y se puso el buzón en la puerta del Colegio para que los niños no dejaran de escribir a su Madre del cielo y las quemamos delante de la gruta del patio y lo pudimos ver en la web del Colegio.
Este año, ya hemos podido hacerlo todos juntos, alrededor del patio, conservando las “burbujas” por clases y hemos vivido este momento de oración y alegría, escuchando alguna poesía, cartas llenas de amor, mezcladas con cantos y Ave Marías, mientras alumnos de 4º quemaban despacio tantas cartas que seguro han llegado al cielo y han hecho sonreír a María Auxiliadora al ver cuánto la quieren en este Colegio.
Es emocionante escuchar lo que con la sencillez de un niño dicen a la Virgen, pero que revela cómo cuentan con Ella y realmente es su Madre, Maestra y Amiga. Se demuestra una vez más que cuando un niño entra en un Colegio salesiano la Virgen lo guarda con su mano y … ya no lo va a dejar nunca aunque termine su tiempo de estudios en él.
¡ VIVA MARÍA AUXILIADORA! ¡VIVA!



