Ayer celebramos la fiesta de Madre Mazzarello… los patios, todos los espacios de cualquier casa salesiana echaron de menos, como lo llevan haciendo todo este tiempo de confinamiento, las risas y voces de los niños y jóvenes.

Las salesianas de todo el mundo lanzan una carta a todos los jóvenes…

Nuestros patios están vacíos y nuestras casas llenas de silencio, pero en las paredes de cada casa salesiana están escritos vuestros nombres… Rezamos por vosotros unidos a toda la humanidad. Nos quedamos en casa como ciudadanos responsables, como Don Bosco nos quería. Cuando todo esto pase las puertas se volverán abrir y volveréis a los patios llenando las casas de alegría y de sentido… Confiamos en María Auxilaidora  y a Ella nos confiamos…

¡Mañana comenzamos la novena a María Auxiliadora, os invitamos a vivirla con intensidad!