El día 1 de mayo amaneció soleado, como quien anuncia el inicio de un mes cargado de fechas significativas que a todos nos caldean el corazón. Toda la inspectoría tenía una cita… muchos presencialmente y muchos otros deseando que empezara la conexión en directo con la capilla de Villlaamil – Casa Inspectorial (Madrid) para la celebración de la acogida de S. Charo Ten como nueva inspectora, tras la publicación de su nombramiento el pasado 1 de marzo.
La Eucaristía, en este tercer domingo de Pascua, fue presidida por D. Fernando García, inspector de los Salesianos de “Santiago el mayor” y concelebrada por D . Ángel Asurmendi, inspector de los Salesianos de “María Auxiliadora”, así como otros hermanos que han querido hacerse presente en este momento significativo de la vida de nuestra Inspectoría.
En todos, un deseo: poner en manos de Dios los sueños e inquietudes de nuestras comunidades educativas, tal como expresaba el gesto inicial y final de la Eucaristía recordando al Dios alfarero:
Manos que moldean y dan forma… manos que sostienen e impulsan, que llenan y vacían, que enseñan y corrigen. Tus manos, Señor, que desde el seno materno modelaron nuestro ser y sostienen nuestras vidas y especial la de Charo a la que has llamado a animar la vida de la Inspectoría los próximos seis años.
En su homilía D. Fernando, tomando el lema que Charo ha escogido para esta misión: Aquí estoy, envíame, le recordó que es la fuerza de Dios la que ayuda a superar nuestra pequeñez, y cómo el Señor la envía a ESCUCHAR, a comprender y acoger la fragilidad, la envía a ORIENTAR, a marcar horizontes, a generar comunión… y la envía a SER MEMORIA CARISMÁTICA, ser memoria de Don Bosco y Madre Mazzarello para seguir siendo respuestas a las exigencias de la misión. Una llamada a acompañar a la Inspectoría a ser profecía y testimonio hoy.
La familia de Charo, sus hermanos y sobrinas, las hermanas y seglares de la Inspectoría acompañándola en este momento significativo de su recorrido vital, fueron protagonistas en los distintos momentos de la celebración, expresando la gratitud por su respuesta y la disponibilidad de todas las comunidades educativas a ser misioneras, dispuestas a anunciar el evangelio con la pasión de las primeras Hijas de María Auxiliadora.
Al final de la Eucaristía, en unas breves palabras, Charo comparte como Dios se hace el encontradizo de mil maneras y expresa su deseo de poner, bajo la protección de María, estos años de animación y gobierno. ¡Seamos mujeres y hombres de esperanza!
La Coral 150º aniversario amenizó con buenas voces y significativas canciones un segundo momento festivo en el que se hizo sentir el espíritu de familia y el sentido de familia. Con Charo toda la Inspectoría dice hoy…
¡Señor, aquí estamos, envíanos! Envíanos a ser expresión de tu amor especialmente entre los jóvenes más vulnerables.
Puedes revivir aquí la celebración:ç