Sí, lo habíamos anunciado. Estábamos preparados y tenido en cuenta todas las normas establecidas para el momento crítico que estamos viviendo.
Los niños necesitaban volver al Oratorio, a los grupos Vida´s y nosotros confiábamos en ellos, en las familias y sobre todo en el buen hacer de sus animadores que generosamente dedican su tiempo libre a hacerles felices.
Llegó el día anunciado y las puertas del patio se abrieron. Entró en primer lugar 3º de EP, termómetro en mano, gel hidroalcohólico y a su patio. Luego 4º y la misma operación. Después 5º, 6º … y empiezan los encuentros con los animadores y los juegos.
Luego vendrán los mayores, los que eligen seguir un camino que empezaron hace algunos años y quieren seguir para ser mejores personas, más amigos de Jesús. Y esos sí que tienen mérito. Después no se pueden quedar a dar unas patadas al balón, a charlar con sus amigos, a tomarse unos perritos calientes en el Centro Juvenil… y sin embargo ahí están: fieles a la cita.
Yo admiro a unos y a otros y doy las gracias a las familias por vuestra colaboración y sobre todo a Dios que hace todo posible .
S. Francis



